jueves, 31 de julio de 2008

La primera aviadora tunera


Cuando se aborde el tema de la aviación en Las Tunas, resulta poco menos que imposible prescindir del nombre de Nelia Rodríguez Batista, una valerosa y carismática mujer, oriunda de esta ciudad, a quien nuestros anales históricos registran como la protagonista de un suceso de enorme trascendencia: ella fue la primera fémina de la parte oriental de Cuba que tuvo la valentía de treparse en una pequeña nave aérea y pilotearla sin compañía alguna.
Tan importante acontecimiento ocurrió a principios del año 1952, cuando Nelia recibía clases de vuelo en una escuela de aviación existente por entonces en la ciudad. Muy popular entre sus compañeros de curso por sus arrestos juveniles y sus ímpetus para enfrentar el peligro, Nelia les solicitó encarecidamente a sus profesores solear una pequeña aeronave de estudio.
Así fue que, luego de recibida la autorización y en vistas de los conocimientos de navegación aérea adquiridos, ella trepó a la cabina de la avioneta tipo Pipper J-3, tomó asiento ante los mandos, arrancó el motor, correteó por la pista del aeródromo, despegó como una consagrada, tomó altura, dio varias vueltas sobre la ciudad y aterrizó como una paloma sin el menor contratiempo.
Nelia Rodríguez hizo época en la ciudad en la práctica de la aviación deportiva, incluida la acrobacia. Ninguna otra mujer del territorio ha conseguido igualar sus hazañas llenas de valor y de colorido. Tan lejos llegó piloteando aviones que se alzó con el primer premio en un exigente festival de aviación celebrado en la ciudad espirituana de Trinidad a mediados de los años 50 del siglo pasado.
Nelia Rodríguez falleció hace unos pocos años en esta misma ciudad donde residió durante toda su existencia. Los tuneros no olvidaremos sus increíbles hazañas aéreas ni el honroso sitial que le corresponde por méritos propios en la historia de la aviación cubana.

Leer más...

miércoles, 23 de julio de 2008

Son 14 ó espérame en el suelo

Allá por los años 80 y tantos del siglo pasado, exhibió sus credenciales en el panorama etílico de Manatí una bebida cuyo recuerdo aún sonroja a muchos. Llegó «a bordo» de pequeñas botellas de refrescos, y, a juzgar por su sabor dulzón y su escasa agresividad, sus catadores opinaron que se trataba de «un chiringuito, excelente para tomarlo bien frío y combatir el calor». Fue un juicio apresurado. Porque a los pocos días el aparentemente inofensivo brebaje devino pesadilla para los cultores del dios Baco, incluso para los «ranqueados» en la lista de los buenos bebedores. ¿Su nombre comercial? Nunca se conoció, porque, criatura plebeya al fin, debutó sin partida de nacimiento ni etiqueta de identificación. Solo se sabe que el ambarino «sujeto» comenzó a ser conocido entre los dipsómanos locales por el mote de Son 14.
¿Por qué lo bautizaron así? Nadie lo sabe a ciencia cierta. Como ninguno se explica qué relación pudo tener la extraña pócima de padres desconocidos con un popularísimo grupo musical santiaguero del mismo nombre, paradigma a la sazón de los buenos bailadores, con su carismático cantante Tiburón Morales y bajo la batuta del maestro Adalberto Álvarez. Las pesquisas no han conseguido establecer tampoco si ya traía ese alias -Son 14- cuando decidió embriagar con su ladino bouquet la pituitaria, el sentido común y las entendederas de los manatienses, o si, por el contrario, se lo endilgó algún guasón entre las brumas de una borrachera.
Para quienes, por razones generacionales, no tienen claras sus reminiscencias de tiempo y espacio, digo que Son 14 no figuraba en los catálogos como una bebida alcohólica propiamente, pues no era ron, cerveza, vino, crema, licor, coctel ni nada parecido. ¿Entonces qué clasificación darle a aquel ornitorrinco de las barras, a aquel adefesio de una parte de alcohol y nueve de sirope? Sus «víctimas» lo conceptuaron: un arma inventada por los abstemios para desacreditar a los amigos del trago. Porque, después de subestimarles garganta abajo sus proverbiales dotes de resistenstes al ron, Son 14 los hacía caer con estrépito y hasta los ridiculizaba.
En los tiempos en que frecuenté las cantinas de Manatí, mi pueblo, vi a más de un «cuarto bate» desplomarse como un tronco por causa del traicionero refresquito. ¿Motivos? Haberse echado al gollete y de un par de tirones dos botellitas de aquella mezcla explosiva, superior en «letalidad» al celebérrimo aguardiente Coronilla. Tantos currículos hizo trizas en la comunidad dipsómana que el pueblo comenzó a llamarlo, además de Son 14, por el sugerente nombre de Espérame en el suelo. Así de trágico era el destino de quienes se arriesgaban a aceptarle el desafío.
No puedo dar fe de la autenticidad de esta anécdota, pero en Manatí cuentan que cierta vez los distribuidores de la Empresa de Bebidas y Licores se confundieron y entregaron para un cumpleaños infantil cuatro cajas de Son 14 en lugar de cuatro de refrescos. Ajenos al peligroso e involuntario trueque, los organizadores del festejo escanciaron al impostor entre los invitados. Al rato se formó allí una borrachera de ampanga. Dicen que aquel día, además de los niños, hasta las viejitas y los viejitos bailaron la caringa.
Por la propia naturaleza de su factura etílica y por los estragos que provocó entre sus consumidores, el Son 14 tuvo efímera existencia. El pueblo no le perdonó su evidente falta de clase y su incivilizada manera de noquear -sin aviso previo- en el primer asalto. Poca gente se percató de su partida sin gloria por la puerta trasera. ¡Y nadie le echó de menos! Tal y como debutó, se fue: abruptamente, en silencio y -por fortuna- sin dejar dirección conocida.

Leer más...

martes, 8 de julio de 2008

Benítez, el médico del Puerto

Cuando se habla del ejercicio de la Medicina en Manatí, el nombre de José A. Benítez Gutiérrez sale a relucir por derecho propio. Los más jóvenes quizás no le recuerden, pero me estoy refiriendo al popularísimo médico del Puerto, un seguidor de Galeno que hizo época en la localidad por sus aciertos a la hora de tratar las más diversas patologías .
Tenía su consulta a la orilla del mar, en un angosto local contiguo a su vivienda. Todos los días numerosas madres manatienses tomaban el trencito y viajaban hasta allá para que Benítez les examinara a sus hijos. Ta pronto el tren llegaba a la estación había que echar pie a tierra rápido y correr a toda velocidad porque solo se repartían 20 turnos. Y la demanda solía estar muy por encima de la oferta.
La consulta valía cinco pesos, pero la gente los desembolsillaba con gusto. Porque, en honor a la verdad, no había afección que Benítez no neutralizara con su sapiencia profesional. Parasitismo, fiebre, dolores, inapetencia, diarreas, reuma... La confianza en él era absoluta, por lo que no era extraño que se desplazaran hasta el Puerto de Manatí personas de localidades muy distantes.
Un viaje hasta su consultorio exigía dedicarle casi el día completo, pues el trencito no repetía el periplo entre Manatí y el poblado costero hasta el atardecer. En consecuencia, los menesterosos tenían por costumbre llevar su almuerzo en vasijas para consumirlo cómodamente sentados a la orilla de la playa, mientras les llegaba el turno para ser atendidos por el fabuloso médico del Puerto.
Más de una vez mi madre me llevó a consularme con Benítez. Recuerdo cómo le suplicaba al doctor con la mirada que no me prescribiera inyecciones. Pero casi nunca lograba salirme con la mía. Benítez me hacía acostar sobre una pequeña camita y allí me auscultaba, me reconocía y me hacía sacar la lengua. Luego se sentaba ante su vieja Remington y escribía la consabida receta.
Varios años después, Benítez abandonó la medicina privada y comenzó a trabajar en el hospital municipal de Manatí. La gente lo siguió prefiriendo como en los buenos tiempos. Tuve la suerte de hacerme su amigo y de compartir con él. Eer capaz de hablar sobre cualquier tema, pues tenía una cultura enciclopédica. Murió hace tal vez dos década. Los manatienses jamás lo olvidaremos.

Leer más...

jueves, 3 de julio de 2008

Rápidas sobre Periodismo

El periódico de mayor tirada del mundo es el japonés «Yomiuri Shimbun», que edita 14 millones de ejemplares cada día... El diario en idioma español más antiguo es «El Mercurio», de Valparaíso, Chile, fundado en 1827... La revista más añeja es la popular «National Geographic Magazín», creada hace 116 años y presente en 26 países con 10 millones de ejemplares mensuales... En América, el primer periódico fue «La Hoja de México», aparecido en 1541 para reseñar el terremoto de Guatemala... Las primeras emisiones públicas de televisión las efectuaron la BBC, en Inglaterra, en 1927 y la CBS y la NBC, en Estados Unidos, en 1930... El primer periódico de Australia lo editó en 1803 un recluso que había trabajado en el Times de Londres... El diarismo periodístico hizo su debut en Inglaterra, en el Daily Courrant, en 1702... En el año 1796 debutó el primer periódico dominical: el Weekly Meseger, fundado en 1796 en Londres por Jhon Bell... El primer corresponsal de guerra de la historia fue el ateniense Tucídides, quien cubrió la Guerra del Peloponeso... Los géneros periodísticos más conocidos son el reportaje, la entrevista, la información, la crónica, el artículo y el comentario... Casi todos los grandes escritores han sido también periodistas... Se denominan sitios web a los periódicos digitales que circulan en Internet... Palo periodístico es aquella gran noticia que un reportero da en exclusiva... El periodista cubano Manuel Márquez Sterling fue presidente de Cuba por cinco horas y 50 minutos el día 18 de enero de 1934... La novela de Ernest Hemingway tiulada El viejo y el mar se publicó en la revista cubana Bohemia antes de convertirse en libro... Un semanario español llamado La Luminaria mezclaba tinta con fósforo para que las letras pudieran ser vistas en la oscuridad... Se llama editorial al artículo que expresa la opinión de los editores de un órgano de prensa... El primer periódico conocido se editó en la ciudad belga de Amberes en 1605 y llevaba por nombre Nieuwe Tudingen (Últimas Noticias)... El 14 de marzo es el Día de la Prensa Cubana porque en igual fecha nuestro Héroe Nacional José Martí fundó en el exilio de Nueva York el periódico Patria...

Leer más...

sábado, 21 de junio de 2008

Padres, madres, hijos...

LECCIÓN
Una noche, un niño le pregunta a su padre: «¿Cuánto dinero ganas por hora, papá?» El padre, extrañado, responde con otra pregunta: «¿Por qué quieres saberlo?» Y el niño: «No, no, por nada». Acto seguido, le pide cinco pesos. Y el padre: «¿Para qué los quieres?» Y el niño: «Para hacer un gasto importante». El padre le entrega el billete. A la noche siguiente el niño vuelve a hacerle la misma pregunta y el mismo pedido, y el padre, visiblemente airado, le dice: «¿Piensas que me regalan el dinero? Considero una insolencia que me estés preguntando cuánto gano». Lo manda a dormir. Pasados algunos minutos, el padre recapacita y, arrepentido, piensa que quizás fue un poco duro con su hijo. Se acerca a la cama del niño, lo acaricia y le dice: «Perdóname, a veces no estoy de humor; aquí tienes los cinco pesos.» El niño lo mira tiernamente y luego le pregunta en voz baja: «¿No te molesta si vuelvo a preguntarte cuánto ganas por hora?» El padre lo observa y le dice: «No me molesta, hijo, gano 10 pesos por hora». Entonces el niño levanta la almohada, toma los cinco pesos del día anterior y le dice a su padre: «Toma, papi, ya tengo 10 pesos. ¿Podrías estar una hora conmigo?»
PREFERENCIAS
Cierto día, le preguntan a una mujer de quien se decía era una sabia:
«A ver, mujer, tú tienes varios hijos, ¿cuál de ellos es tu preferido?»
Y ella responde sin la menor vacilación:
«Tengo preferencias por el hijo más pequeño, hasta que sea mayor; por el que está lejos, hasta que regrese; por el que está enfermo, hasta que se recupere; por el que está preso, hasta que reciba su libertad; por el que pasa dificultades, hasta que las haya superado; por el que está triste, hasta que se anime; por el que está solo, hasta que se enamore; por el analfabeto, hasta que aprenda...»
La respuesta fue aplaudida y aceptada por todos.

Leer más...

miércoles, 18 de junio de 2008

La Jornada Cucalambeana

Para poder hablar con propiedad de la Jornada Cucalambeana de Las Tunas es preciso recostarse en un taburete junto a un bambú de El Cornito a desafiar con los poetas las rimas de los pies forzados. O mejor: llegar desde el amanecer al que fuera paraíso de Juan Cristóbal Nápoles Fajardo y regalarse luego allí una canturía de tonadas y de laúdes. Si no se cumple con estos requisitos, ¿qué sentido tendría la referencia a una fiesta de talla mayor eminentemente campesina y genuinamente tunera?
Desde la década de los años 30 del siglo pasado los miembros de las sociedades fraternales y de recreo de la Victoria de las Tunas de la época gustaban congregarse cada primero de julio en torno a las ruinas de una casa de El Cornito. Allí celebraban, en compañía de algunas familias de la comarca, el cumpleaños de El Cucalambé, aquel extraordinario decimista misteriosamente desaparecido en la ciudad de Santiago de Cuba en el año 1862, luego de rubricar para la cultura nacional una obra poética de gran trascendencia.
De alguna manera, estos festejos primigenios resultaron la antesala de lo que se convertiría con el paso del tiempo en el más notorio guateque de todos los celebrados en Cuba: la Jornada Cucalambeana, evento que cada año le ofrenda tributo a nuestro Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, El Cucalambé. Como dijo certeramente una investigadora, «lo que comenzó siendo una reunión de admiradores de El Cantor de Rufina, devino auténtica celebración de pueblo e insuperable encuentro con la tradición folclórica».
En 1964, Jesús Orta Ruiz (El Indio Naborí), Ramón Veloz, Manuel Fernández y Pepe Ramírez fueron los pioneros en proponer un convite campesino nacional en torno a El Cucalambé. Eso ocurrió en 1964. Un par de años más tarde, el primero de julio de 1966, Naborí y Pepe inauguraron en la tunera Plaza Calé la primera Jornada Cucalambeana.
ALGUNOS MOMENTOS CUMBRES
Elaine González Urgellés, una tunera apasionada con tema, ha investigado en torno a las esencias de estas fiestas bucólicas que hacen viajar hasta nuestra provincia a personalidades de la música, la danza y la décima campesinas. Ella compiló una antología de hechos cucalambeanos relevantes que quiero compartir:
1968: Se crea el Concurso Nacional Cucalambé. Su primer jurado lo integran Ángel Augier, José A. Portuondo y Raúl Ferrer.
1969: Se construye de El Sendero, una senda asfaltada que comunica directamente a El Cornito con el centro histórico de la ciudad.
1970: El Cornito se convierte en centro de la Jornada Cucalambeana. Se celebra en sus predios el Primer Festival de Música Campesina.
1971: Las actividades se extienden a varios puntos de la ciudad, como el Parque 26 de Julio, el Parque Vicente García y la calle Colón.
1974: Primer Encuentro de Poetas Populares Hispanoamericanos asistido por la Asociación de Agricultores y Casa de las Américas.
1976: Se funda la Brigada Artística Cucalambé, con competencias de bailes tradicionales, instrumentistas e improvisadores.
1977: Se estrena la obra de Paco Alfonso Ya comienza a madurar la guayaba, inspirada en El Cucalambé y dirigida por el propio autor.
1979: El Indio Naborí expresó: «La cucalambeana es el guateque supremo del campesinado cubano».
1984: Se instituye El Laúd Cucalambeano. Lo reciben Justo Vega, Raúl Ferrer, Adolfo Alfonso, Jesús Orta Ruiz y María Teresa Linares.
1986: Las fiestas se extienden a otras regiones del país y a los ochos municipios tuneros con la realización de cucalambeanas de base.
1993: Hermanamiento de la Jornada Cucalambeana con el Festival Internacional de la Música y Danza populares de Alpujarra, España.
1995: Tercer Festival Iberoamericano de la Décima. Se acuerda celebrarlo un año en Las Tunas y otro en un país de Iberoamérica.
1996: México es sede del Festival Iberoamericano de la Décima. La Cucalambeana se dedica al bicentenario de la fundación de Las Tunas.
1997: Quinto Festival Iberoamericano de la Décima. Participan España, México, Chile, España, Argenmtina, Colombia y Venezuela.
1999: Se otorga por primera vez El Laúd Cucalambeano a una personalidad foránea: el azteca Don Guillermo Cházaro Lagos.
2001: Imágenes tomadas por el fotógrafo español Pepe Rubio se exponen en la sede tunera de los escritores y artistas.
2002: Se otorga el Premio Iberoamericano de la Décima a María de las Nieves Morales Cardoso por su libro Otra vez la nave de los locos.
2003: Los festejos se dedican a Puerto Rico, de cuya delegación formó parte el destacado cantante boricua Danny Rivera
2004: Un mensaje de los Cinco Héroes llega a la Jornada Cucalambeana en tres décimas escritas por Antonio Guerrero.
2005: Adriana Pérez abre en el Teatro Tunas la muestra de caricaturas hechas por Gerardo Hernández, uno de los Cinco Héroes.
2006: La Jornada Cucalambeana se le dedica la musicóloga cubana María Teresa Linares y a la provincia de Camaguey.
2007: El cantante puertorriqueño Danny Rivera presenta la obra Ecos boricuas en el oriente cubano: la diáspora de un ala, de la investigadora tunera Sandra Mustelier.
MATICES Y RESULTADOS
Nadie imagine que el único saldo de la Jornadas Cucalambeana es repentismo campesino, danzas tradicionales y eventos teóricos. ¡Qué va! El festejo hace también las veces de contexto experimental, donde muestran credenciales muchas personas con sensibilidad para el arte en su más amplia interpretación. Los artesanos, por ejemplo, hacen maravillas a partir de diversos materiales: adornos, juguetes, souvenires, miniaturas, naturalezas… La Feria Nacional de Arte Popular les franquea periódicamente sus puertas, y los talleres de creación tienen en la niñez y en la adolescencia a uno de sus principales hallazgos. Mayda Elena Anias Martínez, investigadora de la Casa Iberoamericana de la Décima, ha llegado a la conclusión de que la jornada cucalambeana, cualquiera que sea su nivel, conforma un espacio excelente para demostrar cuánto pueden conseguir las manifestaciones artísticas en materia de cultura popular.
«Los campesinos exponen allí lo más selecto de su producción agropecuaria: viandas, frutas, vegetales, animales… -asegura-. También aperos que facilitan su labor, como yugos, arados, espuelas, bastos, monturas… La exposición de artesanía y la de platos y bebidas típicas expresan lo más representativo de cada asentamiento. Se diseñan espacios para juegos tradicionales de niños y adultos, entre los que figuran corridas de cintas, carreras de caballos, montas de toro, palo encebado... Las jornadas realzan y convocan al rescate de bailes cubanos, como el zapateo, el son, la caringa, el gavilán, el papalote, el chivo, el papelón, el nengón... La fiesta se organiza en dos bandos: el rojo y el azul. Cada uno tiene un grupo de jóvenes que lo representa y defiende».
La Jornada Cucalambeana de Las Tunas es precisamente eso: un extraordinario acontecimiento cultural que por espacio de más de 40 calendarios ha sido reflejo de las inquietudes artísticas del campesinado y de su proyección ante la vida. Ningún otro evento de esta naturaleza en el país logró nuclear en su torno a tantas iniciativas inteligentes y tantos promotores incondicionales. Hoy, decir Jornada Cucalambeana es referirse a lo mejor de nuestras costumbres de sombrero y guayabera. Es hacer alusión a lo más sublime del campo cubano.
Nadie como el fallecido Jesús Orta Ruíz, el Indio Naborí, supo delinear con palabras lo que representa la Jornada Cucalambeana en materia cultural legítima basada en las tradiciones campesinas cubanas. En una entrevista del año 2000, expresó:
«La Jornada Cucalambeana, iniciada a mediados de la década del sesenta, rodeada de cañas bravas, jinetes a caballo y poetas, elevó su voz para traer hasta los predios de Las Tunas el cantar guajiro y así significar la perdurabilidad de la décima y las tradiciones que trasmitidas de generación en generación en nuestros campos, alcanzan un valor especial en la identidad cultural cubana».

Leer más...

domingo, 15 de junio de 2008

¡Felicidades, papito!

PAPÁ
Nos enseñarás a volar,
pero no volaremos tu vuelo.
Nos enseñarás a soñar,
pero no soñaremos tu sueño.
Nos enseñarás a vivir,
pero no viviremos tu vida.
Sin embargo,
en cada vida,
en cada vuelo,
en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.
(Madre Teresa De Calcuta)

Leer más...

domingo, 8 de junio de 2008

La flor nacional de Cuba

Cada país del mundo tiene seleccionada su Flor Nacional. Holanda, por ejemplo, cuenta con el multicolor tulipán, suerte de embajador con pétalos que representa a la tierra de los diques en cualquier latitud del planeta. Los búlgaros, por su parte, manifiestan orgullo por su célebre rosa, insuperable en elegancia y belleza. ¡Hasta los esquimales disponen de la llamada flor de nieve, que germina y crece a bajísimas temperaturas!
En Cuba, la Flor Nacional exhibe nombre de un conocido lepidóptero volador: mariposa. Es tan linda y sencilla que ninguna novia que se respete puede sustraerse a la tentación de colocarse un ramo sobre el pecho el día de su boda. Un par de mariposas dentro de la casa son suficientes para que todo el recinto se mantenga fragante y perfumado durante varios días.
La planta que da origen a esta hermosa, bienoliente y blanca flor, alcanza hasta un metro y medio de altura. Sus hojas verdes y grandes son, a su vez, lanceoladas y envainadas. Es una especie de jazmín, cuyo nombre científico es Hedychium Coronarium Koenig. Pertenece a la familia de las Zingiberaceas, y se le conoce también como caña de ámbar. No es oriunda de Cuba, sino de Viet Nam.
Pero la mariposa cubana es mucho más que presencia y perfume. Durante las guerras independentistas del pasado siglo, las mujeres se la colocaban en el pelo para trasladar en su interior los mensajes dirigidos a los mambises que combatían en la manigua. También solían prendérsela en las blusas a manera de testimonio de rebeldía contra el colonialismo español. Y otro detalle: La forma de sus flores unidas al tallo central simboliza la unión de los cubanos.
La mariposa llegó a alcanzar tal fama, carisma y prestigio entre la población criolla que el 13 de octubre de 1936 una comisión de botánicos y jardineros decidió por unanimidad nombrarla Flor Nacional de Cuba. En esa condición se enviaron rizomas suyos a la República Argentina para que fueran sembrados en el Jardín Internacional de la Paz de Buenos Aires, su capital.
La blancura de la mariposa simboliza la cortesía, el respeto y la generosidad del pueblo que la ama y cultiva. En sus pétalos y corola se ven representadas nuestra bandera, nuestro escudo y nuestra vocación por la amistad, la paz y la solidaridad. La mariposa refleja la delicadeza, gracia y esbeltez de la mujer cubana.
En nuestro país se le puede encontrar por todas partes, principalmente en lugares húmedos, tales como las márgenes de los ríos, lagunas y arroyos. Cuando florece, deviene espléndido regalo para los sentidos, tanto por la exuberante blancura de su composición como por el exquisito aroma que despide.
Como alguien dijo bellamente, «…flor con alas, maravilla vegetal, nuestra mariposa es un testimonio de la cubanía que la Naturaleza también se ha encargado de perpetuar en sus criaturas».

Leer más...

domingo, 1 de junio de 2008

¡Hurra por los niños!

Cada primer día de junio la población del mundo se regala 24 horas de homenaje a la infancia. Navegando por Internet encontré este texto que un autor anónimo escribió acerca de esas criaturas fabulosas que son los niños. Se trata de un auténtico poema en prosa rebosante de fantasías y sensibilidad. Se los propongo con el convencimiento de que les encantará.
«Los niños vienen en diferentes tamaños, pesos y colores. Se les puede encontrar donde quiera: Encima, debajo, trepando, colgando, corriendo, saltando... Los papás los adoran, las niñas los odian, las hermanas mayores los toleran, los adultos los desconocen y el cielo los protege. Un niño es la verdad con la cara sucia, la sabiduría con el pelo desgreñado y la esperanza con una rana en el bolsillo.
Un niño tiene el apetito de un conejo, la vista de un águila, la digestión de un tragaespadas, la energía de una bomba atómica, la curiosidad de un gato, los pulmones de un corredor de fondo, la imaginación de Julio Verne y el entusiasmo de un payaso.
Le encantan los dulces, los cuchillos, los libros con láminas, el campo, el agua, los animales, papá, los trenes, los domingos por la mañana, los charcos, los grillos y los carros de bomberos. Le desagradan las visitas, la escuela, los barberos, las niñas, los abrigos y la hora de acostarse.

Nadie se levanta tan temprano, ni se sienta a comer tan tarde. Nadie más puede traer en el bolsillo una cuchilla oxidada, una fruta mordida, medio metro de cordel, dos caramelos, seis bolas, un trozo de sustancia desconocida y un auténtico anillo supersónico con un compartimiento secreto. Un niño es una criatura mágica.
Usted puede cerrarle la puerta del cuarto de las herramienta, pero no puede cerrarle la puerta del corazón; puede apartarlo de su computadora, pero no puede apartarlo de su mente. Todo el poderío suyo se rinde ante él. Es su carcelero, su amo, su jefe...
Pero cuando usted regresa a casa con sus proyectos hechos trizas, él puede remediarlo con dos mágicas palabras: ¡Hola papito!»

Leer más...
 
CUBA JUAN © 2010 Realizado por Diseño de Blogs