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viernes, 18 de junio de 2010

Así surgió el Día de los Padres


El Día de los Padres tiene un siglo de constituido. Según quienes han investigado en torno al tema, su celebración se inició en los Estados Unidos en 1910. Fue la norteamericana Sonora Smart-Dold la artífice de esta festividad. Ella estaba convencida de que su padre, William Smart, era tan importante como su madre si de honores se trataba. De ahí que dedicara sus mayores esfuerzos a la implantación de ese día en Yanquilandia.
Este hombre, William Smart, era un curtido granjero nacido y criado en el centroeste de su país, y, además, veterano de la Guerra Civil norteamericana. Su esposa había fallecido durante el alumbramiento de su sexto hijo, por lo que el antiguo soldado  se vio en la obligadción de hacerse cargo del recién nacido y del resto de su numerosa descendencia sin recibir ningún tipo de ayuda.
Pasaron los años y su hija Sonora se convirtió en adulta. Ella, agradecida por la fortaleza y la consagración de su padre en la crianza de su joven familia a pesar de la ausencia materna, concibió la idea de celebrar una vez al año el Día de los Padres. Así fue como el 19 de junio de 1910, tercer domingo del mes, Sonora y sus hermanos se reunieron junto a un grupo de amigos y le organizaron el cumpleaños a su anciano progenitor.
La muchacha le hizo una intensa propaganda a la iniciativa, pero con escaso éxito. En 1915, Harris C. Meek, presidente del Club de Leones de Chicago, retomó la idea. En esta ocasión el proyecto contó con mejores auspicios. En 1924 el Presidente de los Estados Unidos, Calvin Coolidge, la apoyó y convirtió el Día del Padre en una celebración nacional. Dos años después, se reunió por primera vez en New York el Comité Nacional del Padre.
En 1956, una resolución del Congreso de Estados Unidos reconoció como un deber homenajear a los padres mediante un día en su honor. Diez años más tarde, el presidente Lyndon Johnson proclamó oficialmente el Día de los Padres como una fiesta nacional. En 1972, durante su presidencia, Richard Nixon firmó una Ley que estableció  el Día de los Padres el tercer domingo de junio. La  idea de la celebración se extendió rápidamente a Europa, América Latina, África y Asia. A finales del siglo XX ya generaba millones de dólares por concepto de ventas de tarjetas y regalos.
La primera celebración del Día de los Padres en Cuba tuvo lugar el 19 de junio de 1938 por iniciativa de la escritora Dulce María Borrero, quien abogó por generalizarlo en la Isla. En otros países latinoamericanos no coincide con el tercer domingo de junio. Ni siquiera en las cercanas en la geografía y la historia, como algunas del área centroamericana.

FRASES PARA EL DÍA DE LOS PADRES
 
-Tener hijos no convierte en padre, como tener un piano no vuelve a nadie pianista (M. Levine).

-Vive de modo tal que cuando tus hijos piensen en justicia y en integridad piensen en ti (J. Brown).

-Un padre cuya conducta personal sea paradigma vale por mil maestros (George Herbert).

-Nada hay nada más hermoso en el mundo que cuando un padre llega a convertirse en el mejor amigo de sus hijos (José Ingenieros).

-Con mucha frecuencia los seres humanos son en la vida lo que sus padres hacen de ellos (Ralph Waldo Emerson).

-El mejor regalo que un padre puede hacerles a sus hijos es un poco de su tiempo cada día (O. A. Battista).

-Un padre es un hombre que espera y confía en que sus hijos sean tan buenos como él hubiera querido ser (Joyce).

LO QUE PIENSA EL SER HUMANO ACERCA DE SU PADRE

A los 5 años de edad: Mi papá es el más grande, el más fuerte y el mejor de todos. Se las sabe todas siempre.
A los 10 años: ¡Qué inteligente e importante es mi papá! No hay ninguno que sepa más cosas que él.
A los 15 años: Verdaderamente, mi papá esta fuera de onda. Por eso es que no me comprende nunca.
A los 20 años: Mi papá está que ya no pone una buena, sus ideas son anticuadas y están fuera de foco.
A los 30 años: Viendo la vida en la distancia, no sé como mi papá no pudo hacer lo que yo hice y voy hacer.
A los 40 años: Voy a consultar a mi papá; he visto que mucho de lo que me ha dicho se ha cumplido.
A los 50 años: ¡Qué pena que murió el viejo! Cuántos buenos consejos me dio siempre y no aproveché casi nunca.
A los 60 años: ¡Qúe sabio era mi papá! ¡Cuántos problemas me hubiera evitado de haberle hecho caso antes!
A los 70 años: ¡Qué sabios éramos los dos! ¡Cuántos problemas nos hubiéramos evitado de habernos escuchado!

LECCIÓN

Una noche, un niño le pregunta a su padre: «¿Cuánto dinero ganas por hora, papá?» El padre, extrañado, responde con otra pregunta: «¿Por qué quieres saberlo?» Y el niño: «No, no, por nada». Acto seguido, le pide cinco pesos. Y el padre: «¿Para qué los quieres?» Y el niño: «Para hacer un gasto importante». El padre le entrega el billete. A la noche siguiente el niño vuelve a hacerle la misma pregunta y el mismo pedido, y el padre, visiblemente airado, le dice: «¿Piensas que me regalan el dinero? Considero una insolencia que me estés preguntando cuánto gano». Lo manda a dormir. Pasados algunos minutos, el padre recapacita y, arrepentido, piensa que quizás fue un poco duro con su hijo. Se acerca a la cama del niño, lo acaricia y le dice: «Perdóname, a veces no estoy de humor; aquí tienes los cinco pesos.» El niño lo mira tiernamente y luego le pregunta en voz baja: «¿No te molesta si vuelvo a preguntarte cuánto ganas por hora?» El padre lo observa y le dice: «No me molesta, hijo, gano 10 pesos por hora». Entonces el niño levanta la almohada, toma los cinco pesos del día anterior y le dice a su padre: «Toma, papi, ya tengo 10 pesos. ¿Podrías estar una hora conmigo?»

PREFERENCIAS

Cierto día, le preguntaron a un padre muy sabio:
«A ver, buen hombre, tú tienes varios hijos, ¿cuál de ellos es tu preferido?»
Y él respondió sin la menor vacilación:
«Tengo preferencias por el hijo más pequeño, hasta que sea mayor; por el que está lejos, hasta que regrese; por el que está enfermo, hasta que se recupere; por el que está preso, hasta que reciba su libertad; por el que pasa dificultades, hasta que las haya superado; por el que está triste, hasta que se anime; por el que está solo, hasta que se enamore; por el analfabeto, hasta que aprenda...»
La respuesta fue aplaudida y aceptada por todos.

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miércoles, 5 de mayo de 2010

La misma postal, mamá



Desde la etapa de mi niñez cultivé el hábito  de guardar  dentro de una vieja y  cansada maleta cuanto objeto  -importante o intrascendente- tuviera algún significado para mi patrimonio sentimental. Así, durante muuuchos años, el vientre del arcón se fue atiborrando de papeles amarillos, fotos descoloridas, relojes inservibles, almanaques vencidos, monedas antiguas, recortes de periódicos, cartas de amor, lapiceros sin tinta, postales de felicitación, agendas usadas, sellos de correos... Anárquicamente en (des)orden, mi  fiel maleta parece  una auténtica Torre de Babel. En su interior tiene sus coordenadas de localización la zona material de mi sensibilidad.
Cada vez que procedo a organizar su heterogéneo contenido, parte de mi vida desfila ante mis ojos. ¡Encuentro tantas cosas interesantes! Como esta artesanal libretita de notas que ahora tengo en mis manos. En sus páginas llevé un diario personal cuando solo tenía 13 años de edad. Allí mi torpe caligrafía -elemento probatorio que lo legitimiza- reproduce  la deliciosa cotidianidad de un adolescente. «Ayer  terminé de leer El último de los mohicanos. Es una obra que nunca voy a olvidar», escribí en la pagina correspondiente al 23 de marzo de 1969. Y, como ocurría otrora, el célebre libro de James Fenimore Cooper vuelve a incendiarme la imaginación.
Dentro de esta suerte de cofre de las maravillas que es mi maleta, destellan con intensidad de piedras preciosas mis tesoros sentimentales de antaño. Cada pieza es dueña de su historia y oficia como una página  autónoma de mi biografía.  Algunas son apenas un simple párrafo, ¡un renglón! Pero la página no sería página sin el párrafo. Ni el párrafo sería párrafo sin el renglón. A las personas huérfanas de fantasía esta obsesión  de coleccionista quizás les parezca un tonto derroche de tiempo y espacio. Bueno, de esencias espirituales  llevan ociosa muchos la caja del cuerpo.
En fin, a lo que iba. Hace unas semanas, mientras hurgaba en el maremagno de mi atestada maleta, encontré -oculta entre las finísimas hojas de papel cebolla de un ejemplar del Nuevo Testamento-, una postalita de cartulina hecha por mí en mayo de 1968, cuando cursaba el sexto grado. Recuerdo todavía la devoción con que esbocé, coloree, recorté y adherí la florecilla de papel que preside su blanca portada. Era una postal para regalársela a mi siempre venerada mamá  con motivo del Día de las Madres. Evidentemente, fue ella quien la guardó allí antes de que yo colocara el pequeño volumen entre mis cosas. El grato y súbito hallazgo me conmovió.
Estuve varios minutos mirando aquel rectángulo de cartulina que alguna vez  fue bendecido por el cariño  materno. Allí yo había escrito con  mano vacilante, ternura infinita y letras en colores, las palabras PARA MAMÁ junto a estos versos de un poeta desconocido: «Mamá, de ti surgieron mis pasos, y hacia ti va mi ternura». Sobre mi remembranza se posó, raudo, el instante en que se la obsequié delante del resto de la familia. Y rememoré cómo le brillaban los ojos mientras la leía; y cómo estampó un beso en mi mejilla;  y cómo  me aseguró que era la mamá más feliz del mundo; y  cómo la recíproca alegría nos hizo llorar y reír en medio del abrazo... No, no se arrojan al cesto de los desperdicios diamantes sentimentales así...
Mi madre murió hace ahorita 14 años. Solo yo conozco cuánto me lacera su ausencia. El tiempo no es bálsamo, sino certeza de lo que no tiene retorno. Pero no preciso de cartulinas entrañables como antídoto contra el olvido. Si desempolvo esta historia es por la cercanía del Segundo Domingo de Mayo. Y hete aquí que se me ocurre volver a regalarle la humilde postal a aquella mujer toda virtudes, 42 primaveras despúés de que mis  infantiles manos la pusieron en las suyas. Al tocarla, creo percibir todavía la textura  y el aroma de entonces. La recibirá, estoy seguro.Cuando se anhela con las vísceras, se triunfa. Así que ahí te envío de nuevo mi postal, mami...

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viernes, 19 de junio de 2009

Para el Día de los Padres

-Tener hijos no convierte en padre, como tener un piano no vuelve a nadie pianista (M. Levine).

-Vive de modo tal que cuando tus hijos piensen en justicia y en integridad piensen en ti (J. Brown).

-Un padre cuya conducta personal sea paradigma vale por mil maestros (George Herbert).

-Nada hay nada más hermoso en el mundo que cuando un padre llega a convertirse en el mejor amigo de sus hijos (José Ingenieros).

-Con mucha frecuencia los seres humanos son en la vida lo que sus padres hacen de ellos (Ralph Waldo Emerson).

-El mejor regalo que un padre puede hacerles a sus hijos es un poco de su tiempo cada día (O. A. Battista).

-Un padre es un hombre que espera y confía en que sus hijos sean tan buenos como él hubiera querido ser (Joyce)

LO QUE PIENSA EL SER HUMANO ACERCA DE SU PADRE

A los 5 años de edad: Mi papá es el más grande, el más fuerte y el mejor de todos. Se las sabe todas siempre.
A los 10 años: ¡Qué inteligente e importante es mi papá! No hay ninguno que sepa más cosas que él.
A los 15 años: Verdaderamente, mi papá esta fuera de onda. Por eso es que no me comprende nunca.
A los 20 años: Mi papá está que ya no pone una buena, sus ideas son anticuadas y están fuera de foco.
A los 30 años: Viendo la vida en la distancia, no sé como mi papá no pudo hacer lo que yo hice y voy hacer.
A los 40 años: Voy a consultar a mi papá; he visto que mucho de lo que me ha dicho se ha cumplido.
A los 50 años: ¡Qué pena que murió el viejo! Cuántos buenos consejos me dio siempre y no aproveché casi nunca.
A los 60 años: ¡Qúe sabio era mi papá! ¡Cuántos problemas me hubiera evitado de haberle hecho caso antes!
A los 70 años: ¡Qué sabios éramos los dos! ¡Cuántos problemas nos hubiéramos evitado de habernos escuchado!

PARA LOS PADRES

Una noche, un niño le pregunta a su padre: “Papá, ¿cuánto ganas por hora?” El padre responde con otra pregunta: “¿Por qué quieres saberlo?” Y el niño: “No, por nada”. Acto seguido, el niño le pide cinco pesos. Y el padre: “¿Para qué los quieres?” Y el niño: “Para hacer un gasto importante”. El padre le entrega el billete. A la noche siguiente el niño vuelve a hacerle la misma pregunta y el mismo pedido, y el padre, enojado, le dice: “¿Piensas que me regalan el dinero? Considero una insolencia que me estés preguntando cuánto gano”. Lo manda a dormir. Pasados algunos minutos, el padre recapacita y, arrepentido, piensa que quizás fue un poco duro con su hijo. Se acerca a la cama del niño, lo acaricia y le dice: “Perdóname, a veces no estoy de humor; aquí tienes los cinco pesos." El niño lo mira tiernamente y luego le pregunta en voz baja: “¿No te molesta si vuelvo a preguntarte cuánto ganas por hora? El padre lo observa y le dice: “No me molesta, gano 10 pesos por hora”. Entonces el niño levanta la almohada, toma los cinco pesos del día anterior y le dice a su padre: “Toma, papi, ya tengo 10 pesos ¿Podrías estar una hora conmigo?”

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domingo, 10 de mayo de 2009

Una sola madre..., por suerte

Algunas de las piezas literarias más hermosas escritas en español han tenido como inspiración a las madres. No tiene nada de extraño, tratándose de personas que polarizan todo el amor depositado en el corazón de los seres humanos.
Recuerdo con especial admiración los textos salidos de la pluma del uruguayo Mario Benedetti y de la sensibilidad del argentino Jorge Luis Borges. Sin embargo, siempre me ha agradado por su sencillez esta joya de Isabel Allende. Dice en su prosa-poesía la gran escritora chilena:
«Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre. La naturaleza la ha dotado a mansalva del “instinto maternal” con la finalidad de preservar la especie. Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura. Pero gracias al "instinto maternal" la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.
Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada.
Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen y tomen leche.
Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, los novios y las novias; sin ofenderse cuando la mandan a callar o le tiran la puerta en las narices, porque no están en nada…
Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega, hacerse la dormida para no fastidiar.
Es temblar cuando el hijo aprende a manejar, anda en moto, se afeita, se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas.
Es llorar cuando ve a los niños contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo. Es servir de niñera, maestra, chofer, cocinera, lavandera, médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo alguno. Es entregar su amor y su tiempo sin esperar que se lo agradezcan.
Es decir, que "son cosas de la edad" cuando la mandan al carrizo.
Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año: el Día de las Madres.
El peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a retribuirles parte de lo que han hecho. Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano.
Por suerte hay una sola. Porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces.»

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jueves, 7 de mayo de 2009

Frases para el Día de las Madres

El corazón de una madre es un abismo en cuyo fondo encontrarás siempre refugio y comprensión. (Honoré de Balzac)

Los hijos son las anclas que atan a la vida a las madres. (Sófocles)

El amor de una madre es la energía que hace al hombre conseguir lo imposible. (Marion Garretty)

Una madre es la persona que cuando ve que solo quedan cuatro trozos de carne para cinco comensales, es la primera en decir que nunca le ha gustado la carne. (G. Marx)

Un hombre quiere a su amor más que a nadie, a sus hijos mejor que a nadie, pero a su madre más tiempo que a nadie. (Guderien)

Dios no podía estar en todas partes a la vez, y por eso creó a las madres. (Shiavio)

Madre, eres la única persona inconcicional. Si te rechazo, me perdonas. Si me equivoco, me acoges. Si me desprecian, me abres una puerta. Si estoy feliz, lo celebras conmigo. Si estoy triste, no sonríes hasta alegrarme. (Bogart)

Una madre es capaz de dar todo sin recibir nada; de querer con todo su corazón sin esperar nada a cambio; de invertir en un proyecto sin medir su rentabilidad. (Churchill)

Una madre continúa teniendo confianza absoluta en sus hijos cuando todos los demás la han perdido. (Boni)

No cree el hombre en la muerte hasta que su madre se le va definitivamente de entre los brazos. (José Martí)

Jamás encontrarás ternura mejor, más profunda, más desinteresada ni más verdadera que la de una madre. (Honoré de Balzac)

Maravillas hay en el universo; pero la obra maestra de la creación es el corazón materno. (Bersot)

Una madre perdona siempre, no importan las razones: ha venido al mundo precisamente para eso. (A. Dumas)

Quien quiere a su madre no puede ser malo. (Musset)

El corazón materno es el único capital que nunca quiebra y con el cual se puede contar todo el tiempo. (Montegazza)

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miércoles, 18 de junio de 2008

La Jornada Cucalambeana

Para poder hablar con propiedad de la Jornada Cucalambeana de Las Tunas es preciso recostarse en un taburete junto a un bambú de El Cornito a desafiar con los poetas las rimas de los pies forzados. O mejor: llegar desde el amanecer al que fuera paraíso de Juan Cristóbal Nápoles Fajardo y regalarse luego allí una canturía de tonadas y de laúdes. Si no se cumple con estos requisitos, ¿qué sentido tendría la referencia a una fiesta de talla mayor eminentemente campesina y genuinamente tunera?
Desde la década de los años 30 del siglo pasado los miembros de las sociedades fraternales y de recreo de la Victoria de las Tunas de la época gustaban congregarse cada primero de julio en torno a las ruinas de una casa de El Cornito. Allí celebraban, en compañía de algunas familias de la comarca, el cumpleaños de El Cucalambé, aquel extraordinario decimista misteriosamente desaparecido en la ciudad de Santiago de Cuba en el año 1862, luego de rubricar para la cultura nacional una obra poética de gran trascendencia.
De alguna manera, estos festejos primigenios resultaron la antesala de lo que se convertiría con el paso del tiempo en el más notorio guateque de todos los celebrados en Cuba: la Jornada Cucalambeana, evento que cada año le ofrenda tributo a nuestro Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, El Cucalambé. Como dijo certeramente una investigadora, «lo que comenzó siendo una reunión de admiradores de El Cantor de Rufina, devino auténtica celebración de pueblo e insuperable encuentro con la tradición folclórica».
En 1964, Jesús Orta Ruiz (El Indio Naborí), Ramón Veloz, Manuel Fernández y Pepe Ramírez fueron los pioneros en proponer un convite campesino nacional en torno a El Cucalambé. Eso ocurrió en 1964. Un par de años más tarde, el primero de julio de 1966, Naborí y Pepe inauguraron en la tunera Plaza Calé la primera Jornada Cucalambeana.
ALGUNOS MOMENTOS CUMBRES
Elaine González Urgellés, una tunera apasionada con tema, ha investigado en torno a las esencias de estas fiestas bucólicas que hacen viajar hasta nuestra provincia a personalidades de la música, la danza y la décima campesinas. Ella compiló una antología de hechos cucalambeanos relevantes que quiero compartir:
1968: Se crea el Concurso Nacional Cucalambé. Su primer jurado lo integran Ángel Augier, José A. Portuondo y Raúl Ferrer.
1969: Se construye de El Sendero, una senda asfaltada que comunica directamente a El Cornito con el centro histórico de la ciudad.
1970: El Cornito se convierte en centro de la Jornada Cucalambeana. Se celebra en sus predios el Primer Festival de Música Campesina.
1971: Las actividades se extienden a varios puntos de la ciudad, como el Parque 26 de Julio, el Parque Vicente García y la calle Colón.
1974: Primer Encuentro de Poetas Populares Hispanoamericanos asistido por la Asociación de Agricultores y Casa de las Américas.
1976: Se funda la Brigada Artística Cucalambé, con competencias de bailes tradicionales, instrumentistas e improvisadores.
1977: Se estrena la obra de Paco Alfonso Ya comienza a madurar la guayaba, inspirada en El Cucalambé y dirigida por el propio autor.
1979: El Indio Naborí expresó: «La cucalambeana es el guateque supremo del campesinado cubano».
1984: Se instituye El Laúd Cucalambeano. Lo reciben Justo Vega, Raúl Ferrer, Adolfo Alfonso, Jesús Orta Ruiz y María Teresa Linares.
1986: Las fiestas se extienden a otras regiones del país y a los ochos municipios tuneros con la realización de cucalambeanas de base.
1993: Hermanamiento de la Jornada Cucalambeana con el Festival Internacional de la Música y Danza populares de Alpujarra, España.
1995: Tercer Festival Iberoamericano de la Décima. Se acuerda celebrarlo un año en Las Tunas y otro en un país de Iberoamérica.
1996: México es sede del Festival Iberoamericano de la Décima. La Cucalambeana se dedica al bicentenario de la fundación de Las Tunas.
1997: Quinto Festival Iberoamericano de la Décima. Participan España, México, Chile, España, Argenmtina, Colombia y Venezuela.
1999: Se otorga por primera vez El Laúd Cucalambeano a una personalidad foránea: el azteca Don Guillermo Cházaro Lagos.
2001: Imágenes tomadas por el fotógrafo español Pepe Rubio se exponen en la sede tunera de los escritores y artistas.
2002: Se otorga el Premio Iberoamericano de la Décima a María de las Nieves Morales Cardoso por su libro Otra vez la nave de los locos.
2003: Los festejos se dedican a Puerto Rico, de cuya delegación formó parte el destacado cantante boricua Danny Rivera
2004: Un mensaje de los Cinco Héroes llega a la Jornada Cucalambeana en tres décimas escritas por Antonio Guerrero.
2005: Adriana Pérez abre en el Teatro Tunas la muestra de caricaturas hechas por Gerardo Hernández, uno de los Cinco Héroes.
2006: La Jornada Cucalambeana se le dedica la musicóloga cubana María Teresa Linares y a la provincia de Camaguey.
2007: El cantante puertorriqueño Danny Rivera presenta la obra Ecos boricuas en el oriente cubano: la diáspora de un ala, de la investigadora tunera Sandra Mustelier.
MATICES Y RESULTADOS
Nadie imagine que el único saldo de la Jornadas Cucalambeana es repentismo campesino, danzas tradicionales y eventos teóricos. ¡Qué va! El festejo hace también las veces de contexto experimental, donde muestran credenciales muchas personas con sensibilidad para el arte en su más amplia interpretación. Los artesanos, por ejemplo, hacen maravillas a partir de diversos materiales: adornos, juguetes, souvenires, miniaturas, naturalezas… La Feria Nacional de Arte Popular les franquea periódicamente sus puertas, y los talleres de creación tienen en la niñez y en la adolescencia a uno de sus principales hallazgos. Mayda Elena Anias Martínez, investigadora de la Casa Iberoamericana de la Décima, ha llegado a la conclusión de que la jornada cucalambeana, cualquiera que sea su nivel, conforma un espacio excelente para demostrar cuánto pueden conseguir las manifestaciones artísticas en materia de cultura popular.
«Los campesinos exponen allí lo más selecto de su producción agropecuaria: viandas, frutas, vegetales, animales… -asegura-. También aperos que facilitan su labor, como yugos, arados, espuelas, bastos, monturas… La exposición de artesanía y la de platos y bebidas típicas expresan lo más representativo de cada asentamiento. Se diseñan espacios para juegos tradicionales de niños y adultos, entre los que figuran corridas de cintas, carreras de caballos, montas de toro, palo encebado... Las jornadas realzan y convocan al rescate de bailes cubanos, como el zapateo, el son, la caringa, el gavilán, el papalote, el chivo, el papelón, el nengón... La fiesta se organiza en dos bandos: el rojo y el azul. Cada uno tiene un grupo de jóvenes que lo representa y defiende».
La Jornada Cucalambeana de Las Tunas es precisamente eso: un extraordinario acontecimiento cultural que por espacio de más de 40 calendarios ha sido reflejo de las inquietudes artísticas del campesinado y de su proyección ante la vida. Ningún otro evento de esta naturaleza en el país logró nuclear en su torno a tantas iniciativas inteligentes y tantos promotores incondicionales. Hoy, decir Jornada Cucalambeana es referirse a lo mejor de nuestras costumbres de sombrero y guayabera. Es hacer alusión a lo más sublime del campo cubano.
Nadie como el fallecido Jesús Orta Ruíz, el Indio Naborí, supo delinear con palabras lo que representa la Jornada Cucalambeana en materia cultural legítima basada en las tradiciones campesinas cubanas. En una entrevista del año 2000, expresó:
«La Jornada Cucalambeana, iniciada a mediados de la década del sesenta, rodeada de cañas bravas, jinetes a caballo y poetas, elevó su voz para traer hasta los predios de Las Tunas el cantar guajiro y así significar la perdurabilidad de la décima y las tradiciones que trasmitidas de generación en generación en nuestros campos, alcanzan un valor especial en la identidad cultural cubana».

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