miércoles, 16 de junio de 2010

Las supersticiones en el fútbol

Los jugadores de fútbol de primer nivel se caracterizan, entre otras cosas, por sus excentricidades. Entre ellas clasifican las supersticiones, a las cuales suelen aferrarse para justificar una derrota o una victoria. Ahora que la Copa del Mundo acaba de comenzar en Sudáfrica, vamos a repasar algunas costumbres extrañas. Y no solo de grandes jugadores, sino también de técnicos de brillante currículo.
 - Gennaro Gattuso, centrocampista de Italia en  el Mundial de 2006, usó el mismo suéter durante todo el torneo. 
- John Terry, defensa de Inglaterra, ocupa el mismo asiento del autobús, y oye siempre el mismo CD cuando va rumbo al estadio 
- Juan Sebastián Verón, volante de Argentina, tiene por costrumbre encintarse las rodillas desde una lesión que sufrió en 1997. 
- Mario Gómez, delantero de Alemania, no canta el Himno Nacional  previo a los juegos porque una vez no lo hizo y luego anotó dos goles. 
- Ricardo La Volpe, arquero de Argentina en 1978 y seleccionador de México en 2006, consultaba con una astróloga sus alineaciones. 
- Laurent Blanc, defensa central y capitán del equipo de Francia en 1998, besaba antes de los partidos la cabeza rapada a su portero, Fabian Barthez. 
- Paul Ince, volante de Inglaterra en 1998, era el último en entrar en la cancha, y lo hacía a toda carrera mientras se ponía la camiseta. 
- Carlos Bilardo, DT de Argentina en 1986 y 1990, hizo por un tiempo que su equipo viajara en taxis hasta la cancha, luego de atribuir a este medio el triunfo en un torneo al que llegaron en taxi tras la avería del autobús
- Mario Lobo Zagallo, ex jugador y DT de Brasil, amaba el número 13 por su devoción a San Antonio, cuya fiesta es el 13 de junio. Jugaba con ese número y, cuando se casó, quiso que fuera en un décimotercer piso.
- Giovanni Trapattoni, seleccionador del equipo de Irlanda en las eliminatorias a Sudáfrica-2010,  rociaba  el terreno antes de los partidos con agua bendita, que le suministraba su hermana monja. 
- Ronaldo, delantero de Brasil en las Copas del Mundo de 1994, 1998, 2002 y 2006, entraba siempre al campo de juego con el pie derecho. 
- Gary Lineker, artillero inglés 1986 y 1990, no tiraba a gol en el calentamiento, pues temía que si marcaba no lo haría después en el juego. Y si no anotaba en el primer tiempo, cambiaba su camiseta en el descanso. 
 - Sergio Goycochea, guardameta de Argentina en 1990, atribuye sus aciertos en atajar penales a que antes de la tanda decisiva orinaba en el centro del campo, rodeado de sus compañeros para no ser visto.
- Luis Aragonés, DT de España en 2006, sentía aversión por el amarillo y rechazaba que su equipo jugara con ese color como uniforme alternativo.

 
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